Hacer ejercicio es una premisa esencial para llevar una vida saludable, pero es una evidencia que, a medida que se acerca el verano, empezamos a cuidar mucho más lo que comemos e incrementamos el tiempo que dedicamos a hacer ejercicio para poder lucir “tipito” durante los meses de calor.

Siempre hemos escuchado lo bueno que es beber agua para mantenernos hidratados. Y es que el agua representa más de la mitad del peso de nuestro cuerpo. La perdemos cuando sudamos, respiramos y cuando vamos al baño. Por eso, es importante ir hidratándonos a lo largo del día. Lo recomendable, según los expertos, hay que beber de 1 a 2 litros al día en el caso de las mujeres, y hasta 2,5 si hablamos de los hombres.

Nuestro cuerpo necesita de ella para sobrevivir, ya que cada célula, tejido y órgano funciona correctamente gracias al agua, que nos ayuda a mantener la temperatura, eliminar los desechos y lubricar las articulaciones.

Las personas que tienen mayor riesgo de sufrir deshidratación son las personas mayores, los niños, los deportistas que hacen ejercicio de alta intensidad, las que tienen problemas de salud y/o las que no pueden obtener suficientes líquidos a lo largo del día.

Si eres deportista o te estas iniciando en algún deporte ahora que se acerca el verano es importante recordar que durante el ejercicio, además de agua, también se recomienda tomar una bebida isotónica, rica en sales minerales, ya que nos aportará sodio y carbohidratos para reparar el daño muscular y recuperar el nivel de electrolitos que también se pierden con la sudoración.

Pero, sobretodo, en esta época del año no dejes de beber agua e hidratarte para mantener una buena salud y poder estar al 100% a lo largo del día.