Hemos llegado a mediados del verano, tenemos ganas de desconectar y pasar unas buenas vacaciones, los que aún no lo hayamos hecho. Así que, ya seas amante de la playa, de la montaña o de las grandes y bonitas ciudades, tenemos un plan para ti y para tus Punto Blanco.

Si eres de playa, te aconsejamos que pases unos días en la isla mediterránea de Formentera, con sus calas idílicas, restaurantes de ensueño y rincones cuidados con todo detalle. Algunas de las calas más recomendadas son: Calo des Mort, por sus aguas cristalinas, Es racó de S’alga, por estar dentro de un parque natural protegido y ser una playa virgen y Ses silletes, considerada como una de las mejores playas de España por sus aguas y su arena blanca.

Después de pasar un buen día en las aguas de Formentera, desearas tomarte algo fresco y ver una buena puesta de sol, por lo que acércate a Beso Beach y tómate una copa con tus invisibles Punto Blanco y marca tendencia.

La ruta del Cares, es una buena opción para los más aventureros.

Cálzate tus calcetines deportivos Punto Blanco y prepárate para una de las rutas a pie más impresionantes y espectaculares de Europa al alcance de cualquier persona. Una ruta por el desfiladero del río Cares que se extiende a lo largo de 12 quilómetros de gran riqueza paisajística entre las localidades de Caín (León) y Poncebos (Asturias). 8 horas de caminada de ida y vuelta que es una auténtica maravilla para los sentidos.

Para los que no tengan claro qué les gusta más, si playa o montaña, y sean amantes de las ciudades y de todo lo que se puede visitar en ellas, Salamanca es una ciudad con mucho encanto.

Así que, nos pondremos unos cómodos Punto Blanco 100% algodón, e iniciaremos nuestra ruta por la Plaza Mayor, siguiendo por Clerecía, la Casa de las Conchas, la Universidad y el Cielo de Salamanca. No podremos finalizar la ruta sin visitar la Iglesia de San Esteban o Dominicos, un edificio increíble finalizado en 1610.  

Una vez visitados los lugares más bonitos y emblemáticos, repondremos fuerzas para seguir con la marcha. ¿Y qué mejor que con sus productos típicos? Jamón de Gijuelo, carne de morucha, siguiendo con platos más elaborados como la chanfaina, las patatas meneás y el calderillo, un guiso de carne. ¿Y para beber? Un buen vino de las Arribes.

Ya tenéis tres planes muy distintos para poder elegir, así que, ¡quedarse en casa no es una opción!